Hay formas de hablar, corregir y poner límites que hemos aprendido desde nuestra propia infancia. Algunas se han transmitido durante generaciones.
Hoy sabemos que cuando están basadas en el miedo, la violencia o la humillación pueden afectar el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
En ese momento podían parecer una forma normal de poner límites, corregir o educar. Formaban parte de lo que muchas madres, padres y personas cuidadoras también habían aprendido.
Pero lo que vivimos en la infancia puede acompañarnos durante toda la vida.
Esta realidad sigue presente:
Más de la mitad de niñas y niños en México experimenta algún tipo de disciplina violenta en su hogar.
(Fuente: UNICEF México, con datos de la ENSANUT Continua 2020-2024, INSP (2025). )
Esta realidad sigue presente:
Más de la mitad de niñas y niños en México experimenta algún tipo de disciplina violenta en su hogar.
(Fuente: UNICEF México, con datos de la ENSANUT Continua 2020-2024, INSP (2025).)
La violencia no ocurre en el vacío:
Las niñas, niños y adolescentes pueden enfrentar distintas condiciones que afectan sus oportunidades de desarrollo. En México, 38.7% vive en pobreza, mientras que 2.7 millones viven en pobreza extrema.
La pobreza, la exclusión, el estrés, la falta de redes de apoyo y otras desigualdades pueden acumularse y aumentar las situaciones de vulnerabilidad.
La violencia no ocurre en el vacío:
Las niñas, niños y adolescentes pueden enfrentar distintas condiciones que afectan sus oportunidades de desarrollo. En México, 38.7% vive en pobreza, mientras que 2.7 millones viven en pobreza extrema.
La pobreza, la exclusión, el estrés, la falta de redes de apoyo y otras desigualdades pueden acumularse y aumentar las situaciones de vulnerabilidad.
Una niña o un niño puede:
Una niña o un niño puede:
La pobreza, la exclusión, la falta de redes de apoyo, el estrés y otras condiciones pueden aumentar las situaciones de vulnerabilidad y dificultar que las familias encuentren alternativas para afrontar los conflictos.
Comprender el contexto no significa justificar la violencia. Significa reconocer que proteger a la infancia también implica fortalecer a quienes la cuidan.
La pobreza, la exclusión, la falta de redes de apoyo, el estrés y otras condiciones pueden aumentar las situaciones de vulnerabilidad y dificultar que las familias encuentren alternativas para afrontar los conflictos.
Comprender el contexto no significa justificar la violencia. Significa reconocer que proteger a la infancia también implica fortalecer a quienes la cuidan.
Muchas madres, padres y personas cuidadoras crecieron con formas de disciplina que hoy sabemos que pueden ser dañinas.
Eso no significa que estén destinadas a repetirlas.
Romper el ciclo comienza cuando podemos aprender nuevas formas de relacionarnos y cuidar.
Podemos empezar por escuchar, poner límites sin violencia, acompañar las emociones, resolver los conflictos de otra manera y fortalecer los vínculos.
Y para hacerlo posible, las familias también necesitan herramientas, acompañamiento y redes de apoyo.
Pequeños cambios en la forma en que nos relacionamos pueden abrir nuevas posibilidades para niñas, niños y adolescentes. Y aprender nuevas formas de cuidar es un proceso que podemos hacer con apoyo.
Busca herramientas para acompañar las emociones, poner límites y resolver conflictos sin violencia.
Escucha, observa y genera espacios donde niñas y niños puedan sentirse seguros.
Sé una persona disponible y segura para una niña o un niño.
Contribuye a generar entornos y condiciones que favorezcan la protección de la infancia.
Hablemos de lo que aprendimos sobre la crianza, de lo que podemos transformar y de cómo cada persona puede contribuir a construir relaciones más seguras y protectoras.
Acompáñanos en nuestro próximo live: 7 de octubre de 2026. Encuentra el registro al final de esta página.
En Juconi acompañamos a niñas, niños, adolescentes y familias para fortalecer sus relaciones y construir entornos más seguros.
En Juconi acompañamos a niñas, niños, adolescentes y familias para fortalecer sus relaciones y construir entornos más seguros.
Ninguna historia tiene que repetirse.
La protección de la infancia es una responsabilidad compartida. Sé parte de una comunidad que quiere un mundo mejor para nuestras niñas, niños y adolescentes.
Ninguna historia tiene que repetirse.
La protección de la infancia es una responsabilidad compartida. Sé parte de una comunidad que quiere un mundo mejor para nuestras niñas, niños y adolescentes.